miércoles, 5 de febrero de 2014

"Aída Carmen" cuento sobre el amor entre féminas



                                       AIDA     CARMEN 
Me estaba  aburriendo  de  descubrir  en el espejo (siempre  acostumbraba  mirar  detrás) los  mil  rostros  de  indiferencia, de infamia, de tortura, de lujuria, de una agradable locura, que  me  invitaba  a  recordar  las  otras  vidas, a las que pertenecía  mi  alma  enredada  en  versitos  y  prosas  que  yo  misma  no  entendía  (a veces  las  cosas  de  ésta  vida  no  se  entenderán  jamás), tomé  un  café  a la colombiana - es decir bien cargado - y pensé en escribir una  carta de amor a mi prima Rocío, usando el mismo seudónimo de la anterior misiva (para que no sospeche de que soy su  prima  y  la  deseo mucho) contarle  que  ya  no  resisto más  mi  temperamento  - mi espíritu  atrapado  en  un  absurdo  cuerpo -  y  proponerle  que  tengamos  sexo, si  total  no  va  a  salir  embarazada, en  otras  palabras  confesarle  mi  pecado  e  invitarle  a  amarme  sin prejuicios, porque el  AMOR  NO  ES  PECADO  Y  MENOS  ENTRE  MUJERES.
AMARLA, abrazarla, tenerla… sí, porque  las  homosexuales (comúnmente  llamadas  lesbianas) tenemos  derecho a  amarnos, somos  más  sinceras que  los  heterosexuales; si no  una  simple  mirada  a  la  lista  de  divorcios  en cualquier  juzgado  civil  (recomendaría  el  trigésimo primero, donde  trabaja  el  imbécil    de mi hermano que dice ser abogado, pero es un retrógrada, porque es machista), nos daremos con  la  encantadora  sorpresa, que de cien parejas de matrimonios, al  primer  año se divorcian  treintaiséis, al  segundo  año veinticuatro, al tercer año  dieciocho, al cuarto año dieciséis, al quinto año seis, que  dan  como  resultado de la sumatoria - entonces vi en mis recuerdos el noveno grado de secundaria, me  jaló en matemática el profesor Ugo del Castillo, le decían Ugito, era un  libidinoso, lo único que quería de mí, para  aprobarme, era tocar mis senos morenos… pero esa es otra historia - volviendo al  tema, darán un resultado exacto de cien, cien con “c”, no con “s” de sien el lugar  donde las personas suelen dispararse para auto eliminarse, creyendo que ahí es más  fácil (les  recomiendo el cerebelo, es más efectivo), bueno volvamos a la adición, son cien parejas de un total de cien parejas.

En otras palabras en cinco años todos  los  que  se  casan  se  separan… me  pregunto  ¿dónde está el amor ? o es que “el  amor es un poema que jamás  escribirán los  poetas…”
Ya  estoy  acostumbrada  a  repetirme  ésta  frase, en especial cuando  escribo poemas alrededor de las tres de la mañana…  ese sentimiento llamado  amor, no  tiene una buena definición, lo que  está  escrito en el diccionario es mentira, el  lenguaje es una mentira social.
Estoy  cansada de escribir (cómo  si de verdad van a leer mis trabajos en  algún concurso) en  éste país los sueños  son asesinados cada cincuenta segundos, no consideran  a  las mujeres escritoras,  sólo desean mostrarnos como trofeos de lujo, presas de caza ¡Abajo los hombres!
Jamás aceptarán que las mujeres somos el origen de la vida, que en nosotras está el  poder de crear  y recrear la otra vida más allá de la  muerte, sí, es verdad, sólo  nosotras sentimos que al engendrar un hijo, no es un único ser el que llevamos en  el  vientre, es  una  puerta  abierta  en  el  tiempo, por  donde  entran  muchas  otras  almas, que  por  diferentes  motivos  no  han  concluido  su  etapa  de  desarrollo  y  ven en  el nuevo feto (para ser más exacta) la  prolongación de sus  ideas, pasiones  y sobretodo sus sentimientos… sentimientos ocultos que en las otras épocas de la  historia estaban  prohibidos,  pero  aquí  en  pleno  Siglo  XXI, creo que podrían pasar  por  curiosidades.
           .- Vamos…  me decía, escribe, de una vez por todas escribe esa misiva, es ahora o nunca, sorpresivamente me tocó una lengua de viento, me acarició el  cuello, me sedujo, miré la ventana y estaba  ahí  el retrato de un horizonte en el  ayer, eran las seis de la  mañana… vaya qué raudo el tiempo, otra noche más de  cuentos escritos en mi mente… el pensamiento es más rápido que la mano… sin  embargo ya voy por la  página mil seis del décimo primer tomo de una obra  incompleta  - sin título aún - agarré el reloj de mi abuela Nelly Mercedes, salí  corriendo, ni me lavé la cara (como no uso maquillaje, ni se nota la  amanecida), a  dos cuadras de mi casa  pasa el tren para  Shangrilá.


Dos horas y media se demora esa chatarra  hasta  aquel  pueblo  casi  abandonado (con  electricidad sólo en las noches y agua de ocho de la mañana hasta las  dieciocho), una  vez  en  el  paradero, observé que todo seguía casi igual, el viejo  cafetín, la cruz rota, la banca sucia; caminé hacia la derecha, en busca de la  manzana I lote 08, cuando llegué al viejo portón, casi lo tumbo a patadas, no tenía  timbre y estaba despintado, los  perros  ladraron, sentí pisadas ligeras… en un  abrir  y  cerrar de  ojos  estaba ante  mí: Rocío  de  mi  alma…

n ¡Hola! 

Lógicamente  me  invito  a  pasar, estaba sola, caminaba delante de mí, se le  notaba más desarrollada la espalda, de igual forma sus caderas y sus trigueñas  piernas, con  su minifalda me excitaba +, llegamos a su sala, luego de respirar las  fragancias salvajes de las azucenas  y crisantemos de sus jardines colgantes…  sentadas frente a frente (es un decir, yo estaba de costado, con mi perfil más  aguileño que nunca, la miraba de reojo), empezó a reprocharme  mi ausencia, me  dijo: “ Te extraño tanto cuando  no  estás ”.
Mencionó los nombres de mis enamorados, he  hizo una observación lingüística, que los nombres de todos ellos se iniciaban con la consonante “ J ”, el primero que  le  impresionó  muchísimo se llamaba  Jorge, luego José, Julio, Juan y Joel, la  interrumpí  y  le  aclaré  que  era  la  jota  la  letra  inicial  de  sus  nombres, pero  era  la  jota de  “joder ”, ya que todos esos hombres me habían jodido mi vida, que se  burlaron  de mi  pudor  y  mi  pureza, de  repente  ocurrió  el  milagro, las 2  lloramos y nos abrazamos, nos sujetamos fuerte las manos, sus ojos brillaban más, yo tenía el deseo a flor de piel, me iba acercando a sus labios, me miró fijamente, susurróme al oído: “ Vamos  a  mi  cuarto”
Según  ella tenía algo que enseñarme, la  seguí  embelesada, sin soltar su mano  entramos, nos recostamos un  rato en su cama.
De  su mesita de noche, del cajón  derecho  extrajo con  fuerza una libreta de notas, llevaba  por título: “ Lo  que  no  se  dijo”, me  la  enseñó, reconocí  la  cuarta  hoja, era  un  poema  que  le  escribí  a  ella, pero  jamás se lo envíe, le pregunté de dónde lo había copiado, me  respondió:
n “ Prima, hace ya muchos  años  atrás, recordarás que hablamos de  los viajes  astrales, de  la  vida más allá de la muerte, pues hize un experimento, me  propuse  seguir a un chico cualquiera y tratar de  leer  su  mente, así  fue como  atrapé  éste  poema  dentro  de  su  frecuencia  mental”.

Me  pareció  un  poco  aburrido  su  progreso  en  ese  campo  de  lo  desconocido, yo  ya  lo  había  hecho  un  montón  de  veces, con  mis  amigos, enamorados, algún  vecino  y  también  a  ella  misma, pero  lo  que  si  me  hacía  temblar  de  tanto  pensar, era  ese  poema  … tan  igual  como  se  lo  deseaba  mandar, pero  no  lo  hice  por  una  incomprensible  cobardía, dando  como  resultado  que  el  destino  sea  más  sarcástico  que  el  mismo  Dios  de  las  alturas, ya  que  otro  anda  pensando  por  ahí, lo  que  yo  pienso.
Me  pregunto: ¿ en  dónde  se  funda  la  individualidad  del  alma ?, si  existen  muchos  seres  humanos  con  actos  parangonados.
¿dónde  está  la  inmortalidad  del  espíritu?  si  todos  debemos  de  rendirle  tributo  a  la  vida  muriéndonos   en  fin, trataré  de  vivir  ésta  vida  con  todas  sus  frustraciones, más  cuando  uno  es  mujer  y  la  sociedad  machista  te  echa  el  ojo  para  sadomasoquearse  con  sus  fingidas  poses  de  masturbador  profesional.
                    .- Pasada  ésta  impresión  inocente, me  volvió  a  hablar  con  una  mirada  penetrante  y  tierna, se  sonrío  y  comenzó  ha  escribir  la  hora  de  mi  llegada, el  color  de  mi  blusa, de  mi  falda  pantalón, de  mis  zapatillas…le  dije:
¿ para  qué  ?… me  respondió:  “Vamos  a  hacer  otro  experimento”


.- Dicho  esto, apagó  la luz, - corrección, la  luz  no  se  apaga - cerró  las  cortinas  negras  de  su  perfumado  dormitorio, echó  llave  a  su  puerta, descolgó  el  teléfono, desenchufó  el  televisor, me  insinúo  a  poner  mis  pies  descalzos  sobre  su  aterciopelada  cama, una  vez  que  los  puse, acarició  mis  dedos.
Me  relajé  inconscientemente  con  sus  caricias  tan  deseadas, era  necesario  el  pleno  relajamiento  de  mis  músculos, apretó  silenciosamente  mis  manos  y  empezó  a  entrar  en  mi  mente, primero  sentí  un  escalofrío  en  mis  labios, cerré  mis  ojos  y  la  vi  dentro  de  mí, estaba  quieta  mirando  los   seis  rostros  que  la  amenazaban  - así  le  parecía  a  ella - eran  tres  varones  y  tres  mujeres, todos  y  cada  uno  con  ropas  de  siglos  pasados (se  podían  reconocer  trajes  del  año  1,506  hasta el año 1,678) ella  no  se  inmutó  y  sorpresivamente  comenzó  a  interrogar  a  las  mujeres, la  más  bella  se  llamaba  Jenny, le  decía  que  había  sido  una duquesa, que  su  marido  le  era  infiel  y  ella  como  venganza  se  acostó  con  un  caballero  de  escudo  azul  llamado  George - Jorge  en  español - cuando  el  marido  se  enteró  la  ahorcó, George  al  saber  lo  ocurrido  se  suicidó  cortándose  las  venas, después  de  esto, ambos  desaparecieron .
Rocío  entonces  le  habló  a  la  segunda  mujer (también  muy  bella) se  llamaba  Jessica, la  cual  le  confesó  que  había  sido  una  prostituta  de  la  Corte  del  Rey  LUIS  XV, en  una  noche  de  servicio, conoció  a  Joseph, un  noble  caballero muy  joven  de  apenas  diecinueve  años , ella  tenía  alrededor  de  dieciséis, ambos  se  enamoraron  y  decidieron  escapar, todo  hubiera  salido  perfecto, si  es  que  esa  noche, justo  esa  noche, el  maldito Rey  no  hubiese  estado  en  la  misma  posada, pero  así  es  la  vida, el  desgraciado  estaba  y  para  colmo  el  tirano  mando  a  traer  a  su  engreída  Jessica    los  guardias  no  la  encontraron, avisaron  al  Rey, se  dio  la  orden  real, cazar  a  los  traidores, los  perros  los  seguían  muy  de  cerca, ella  se  cansó  pronto  y  le  dijo  a él:
 “Vete  mi  amor, huye, sálvate, el  Rey  me  perdonará”.
 .- Él  le  respondió:  “ Nunca  he  de  dejarte  en  sus  manos  otra  vez, enfrentaré  a  los  malditos, tú  huye, reconstruye  tu  vida, podrás  amar  a  otro ”.
Ella  jamás  se  hubiera  imaginado  que  un  hombre  daría  su  vida  por  ella  … una  miserable  mujerzuela, pero  estaba  ahí  ese  hombre  que  la  amaba  así, desesperadamente  ella  le  dijo  a  él  que  se  sumergieran  ambos  en  el  lago  y  que  ahí  adentro  olvidarse  de  este  mundo  querían 
Así  lo  hicieron  los  dos  muriendo  ahogados (que  horrible  muerte, ahora  entiendo  mi  pánico  al  mar  y  mi  no  saber  nadar) al  concluir  su  relato  se  desvanecieron, quedaba  la  otra  pareja, un  hombre  vestido  de  negro, que  apenas  vio a mi  prima  se  volteó, entonces  la  mujer  vestida  de  rojo  le  dijo  a  Rocío: “ Me  llamo  Úrsula, soy  descendiente  de  asiáticos, fui  enviada  de  misionera  al  Norte  de  Canadá  a  evangelizar  a  los  Indios    en  el  camino  un  grupo  de  colonos  blancos  me  interceptaron, yo  iba  a  pie, ellos  a  caballo, no  creyeron  que era  religiosa, por  el  contrario  me  vieron  muy  hermosa  y  exclamaron: “ Una  mujer  así  de  buena  no  se  desperdicia …”
Entonces  corrí  despavorida, con  toda  la fuerza  de  mis  piernas pero  igual   ellos  con  sus  caballos  y  sus  rifles  me  perseguían   a  veces  disparaban  al  aire  para  amedrentarme, me  estaban  acorralando, eran  diez, no  cabía  duda  iba  a  ser  violada 
¿Qué  hacer  ante  ésta  situación?, tomé  una  decisión  que  ningún  hombre  la  habría  hecho  en  mi  lugar, saqué  del  bolsillo  derecho  de  mi  hábito  plomo  una  navaja  que  me  regalo  mi  hermano  César,  para  que  me  cuide  de  los  hombres  cuando  haga  peregrinaciones, me  la  clavé  a  la  altura  del  seno  izquierdo …”
.- Ni  bien  Úrsula  le  dijo  esto  a  Rocío, mi  prima  se  agarró  fuertemente  el  seno  izquierdo … estaba  sangrando … la  apreté  contra  mis  senos, me  manché  de  su  preciosísima  sangre, la  envolví  con  mis  brazos, la  tranquilicé  con  mis  labios, por  fin  ambas  nos  entregamos  a  lo  prohibido, disfrutamos  más  de  la  cuenta, la  noche  pasó  violenta …  llegó  las  5:40  de  la  madrugada, me  lastimaba  el  recuerdo  de  su  herida, así  que  salí  al  baño  a  desinfectarme  las  manos  para  tratar  de  curarla.
.- Me  hubiera  desmayado  del  susto,  pero  aún  no  me  reponía  de  la  sorpresa, no  creía  lo  que  veía, el  seno  izquierdo  estaba  completamente  curado, la  abracé  a  Rocío  y  recién  ahí  me  di  cuenta  que  no  tenía  pulso - de  algunos  cursos  de  primeros  auxilios, traté  de  recordar  la  reanimación  - su  cuerpo  estaba  muy  frío, casi  helado, tuve  miedo  que  alguien  llegase, cómo  iba  a  explicar  esa  muerte … 
Nadie  me  lo  creería, así  que  tenía  que  huir  de  ahí, si  me  encontraban, de  seguro  que  me  condenaban  a  cadena  perpetua  - y  yo  una  mujer  que  adora  la  libertad, cómo  iba  a  ser  prisionera  de  un  sistema  arcaico  de  justicia  injusta - cogí  mis  ropas, me  cambié  detalladamente, temblaba  toda  mi  humanidad, porque  no  entendía  esa  muerte  ilógica  ¿Quién  la  había  matado  ?

No  podía  perder  el  tiempo - aunque él  ya  me  había  perdido - no  podía  dejar  huellas, envolví  las  ropas  ensangrentadas  y  me  las  lleve  al  basurero, les  prendí  fuego, hui  por  la  puerta  trasera  de  la  cocina    nadie  me  vio.
.- Al  día  siguiente  la  noticia  estaba  en  todas  las  primeras  planas, los  titulares  decían: “ Jovencita  muere  en  incendio  misterioso … no  hay  testigos ”
Todo  estaba  aparentemente  bien, el  crimen  perfecto …  pero  qué  crimen, si  jamás  la  quise  matar. Me  decía  para  tranquilizarme: “Todo  está  bien”, pero  esa  misma  noche, a  las  veinticuatro  horas  de  entrar  en  su  cuerpo, se  apareció  frente  a  mi  espejo  el  rostro de  aquel  hombre  de  negro  … el  mismo  de  nuestra  visión  hipnótica, ahora    el  miedo  pasó  por  mis  rodillas, subió  a  mis  hombros  y  me  jaló  los  cabellos    grité  de  desesperada no  aguantaba  más … tocaron  la  puerta, la  abrí  y  nadie  había,  sólo  un  papel  en  el  piso, una  letra  ilegible, no  sabía  qué  era parecía  ruso, tursiano, arábigo, no  sé, una  idea  asaltó  mi  cerebro, (muy  descabellada  por  cierto, pero  era  la  única) puse  el  papel  en  mi  espejo  y  sólo  así  lo  pude  leer , decía:
“ Si  me  buscas  no  me  encontrarás , la  felicidad  está  en  el  olvido  …”

.- Ese  viejo  espejo  mío, colgado  en  la  pared  de  mi  sala, herencia  de  una  bisabuela  materna, él  es  el  único  que  sabe  el  por  qué  decidí  arreglarme  con  exóticos  maquillajes  y  estridentes  perfumes, me  puse  un  par  de  zapatos  taco  9  una  minifalda  negra  en  homenaje  a  Rocío, envolví  el  papel  entre  mis  manos  y  salí  corriendo  en  busca  del  olvido, pero  antes  dejé  una  nota  en  el  escritorio, para  el  próximo  inquilino    la  nota  decía:

“No  pienses  en  amar 
                                     si  no  estás  preparado 
                                     para  morir  o  resucitar
    Dios  no  es  cómo  crees  que  es…
    Recuerda: Yo  no  soy 
                    ni Tú  eres  yo…”

P.D.: De  noche  no  apagues  la  luz
           vendré   a   visitarte…

                                                     Firma: la  que  nunca  fui.
                                                                  Aida   Carmen      


Cuento  inédito de Nicole Alexandra De la Riva-Loza y Vallejo, con el cual  participé en la  Bienal COPÉ 1996. 

Este es mi seudónimo como mujer…
Atte.          
Aldo Rubín de Celis Agrada